Introducción
La Dra. Enriqueta Barranco Castillo es una figura académica y médica reconocida por su enfoque dual, donde combina la ginecología clínica con la historiografía y el activismo feminista. Como profesora de la Universidad de Granada (UGR) y Directora de la Cátedra de Investigación Antonio Chamorro-Alejandro Otero, ha dedicado gran parte de su carrera a recuperar el legado de científicos exiliados y figuras femeninas silenciadas. Su capacidad para utilizar un lenguaje fluido y accesible nos permite acercarnos a personajes complejos con una mirada crítica y humana.
Entrevista
La Dra. Enriqueta Barranco Castillo, ginecóloga y profesora de la Universidad de Granada, ha dedicado gran parte de su madurez intelectual a una misión de «responsabilidad histórica»: rescatar del olvido a figuras denigradas por el relato oficial.
Su interés por Agustina González López (1891-1936) surgió accidentalmente al descubrir que fue la única mujer candidata a las elecciones de 1933 en Granada, una figura que sus contemporáneos habían reducido a la etiqueta de «loca» o «la Zapatera».
Para la Dra. Barranco, este rescate no es solo académico, sino personal. Criada en un entorno rural donde el espiritismo era una «contracultura viva», Enriqueta creció escuchando historias sobre médiums como «Doloricas la Sabia» y las creencias de su propia madre sobre el periespíritu flotando tras la muerte. Esta sensibilidad le permitió entender que el misticismo de Agustina no era patológico, sino una estructura filosófica coherente para su activismo radical.
El Espiritismo como Vector de Emancipación
A finales del siglo XIX, España vivía una crisis de las religiones tradicionales, lo que dio paso al espiritismo y la teosofía.
En Granada, grupos como «Luz de la Verdad» u organizaciones con fuerte presencia femenina como el «Grupo Marietta» ofrecieron a las mujeres una «trascendencia que el patriarcado les negaba».
Agustina se sumergió en estas corrientes, definiéndose a sí misma como una «médium vidente, pero no auditiva».
Según la Dra. Barranco, la práctica de la mediumnidad otorgó a mujeres como Agustina una «autoridad epistemológica» que desafiaba a la Iglesia y al patriarcado, permitiéndoles generar conocimiento inspirado por los espíritus sin necesidad de validación masculina. En su obra Las Leyes Secretas, Agustina utiliza esta voz para transmitir doctrinas que fusionan lo esotérico con lo social.
La Justicia Kármica: Una amenaza a la Élite
Uno de los puntos más subversivos del pensamiento de Agustina fue su aplicación de la Ley del Karma (o Ley del Talión) a la lucha de clases.
Agustina sostenía que el espíritu es eterno y que «todo lo que ahora nos pasa lo tenemos ya trazado en reencarnaciones anteriores».
Esta doctrina se convirtió en una herramienta de crítica social:
- Advertencia a los opresores: Agustina advertía que el juez injusto o el médico explotador pagarían su «deuda de expiación» reencarnándose en víctimas de su propia maldad en vidas futuras.
- Neutralidad de Género: Postulaba que «el espíritu es de género neutro. No tiene sexo».
Explicaba la existencia de «hombres afeminados» o «mujeres masculinizadas» como espíritus que, tras muchas vidas en un sexo, no lograban adaptarse kármicamente a su nueva envoltura material. Esta visión desarmaba la condena moral tradicional, situando la disidencia de género como una circunstancia del alma.
El Proyecto Político: El Entero Humanismo
El activismo de Agustina no se quedó en lo etéreo. En 1919 fundó la Agrupación Femenina Socialista de Granada y protagonizó protestas ondeando la bandera roja, llegando a abrirse la blusa ante la Guardia Civil al grito de «¡Disparad y matadme!».
Sin embargo, su gran utopía fue el Partido Entero Humanista Internacional.
Este proyecto buscaba integrar la «perfección espiritual» (Entero) con la «acción práctica» (Humanismo). Sus propuestas incluían:
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- Gobernanza Global: Creación de una moneda única, abolición de fronteras y adopción de un idioma internacional.
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- Justicia Social: El «Ekonomato Urbano», un plan de viviendas higiénicas que incluía una cláusula revolucionaria para la época: la expulsión de cualquier inquilino que golpeara a su mujer o hijos.
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- Vanguardia Lingüística: En su Idearium Futurismo, propuso un alfabeto de 22 letras para facilitar la alfabetización de los obreros, proyectando su obra «para el siglo veintiuno».
Lorca y la «Otra Orilla»
La investigación de la Dra. Barranco confirma un vínculo estrecho entre Agustina (Amelia) y Federico García Lorca en su juventud.
La correspondencia del poeta alude a una «puerta de placer» que estuvo abierta con ella, pero que fue cerrada por las «espantosas conveniencias sociales» y una «diferencia de clases» que se refería más a la reputación de Agustina que al dinero.
La Dra. Barranco sugiere que Agustina fue la musa de Lorca para personajes como La Zapatera Prodigiosa —una mujer que vive en su mundo propio y tiene novios en «la otra orilla» (término teosófico para el plano astral)— o la Amelia de La Casa de Bernarda Alba, quien exclama que «nacer mujer es el mayor castigo». Sobre su relación con Lorca nos detendremos detalladamente en la siguiente parte del artículo dedicada a Agustina.
Tragedia, Estigma y Legado
El final de Agustina llegó en agosto de 1936. Fue detenida y ejecutada en Víznar, en la misma represión que acabó con Lorca.
El régimen justificó su asesinato mediante una «limpieza moral»: mientras a Lorca lo mataban «por maricón», a Agustina lo hacían «por puta». Este doble estigma castigaba su autonomía y su desafío a los roles de género.
Los testimonios relatan que Agustina murió «gritando pidiendo clemencia a las estrellas».
Para la Dra. Barranco, este no fue un grito de locura, sino un acto de profunda coherencia filosófica: en el umbral de la muerte, Agustina apelaba a los planos astrales de la teosofía, reafirmando su fe en la liberación del espíritu ante sus verdugos.
¿Necesitamos más Agustinas?
Al final de la entrevista, la Dra. Barranco reflexiona sobre su propio trabajo intelectual como un refugio que, al igual que el de Agustina, ha «templado su carácter» frente a la discriminación machista que ella misma sufrió en la universidad.
Aunque como médica no comparte la fe en la supervivencia de la conciencia, su obra ha logrado transformar a la «chiflada» en una «mujer de acero templado».
Hoy, su mensaje es claro: «Agustinas siempre son necesarias».
Su legado no es solo su trágico final, sino su defensa incondicional de la sinceridad y su valentía para vivir una identidad total en un mundo fragmentado por la hipocresía social.
Agustina González López, la «médium» que desafió a la Historia
Agustina González López: ¿Loca o Visionaria? En este video, exploramos la dualidad de una figura que la historia oficial intentó patologizar para silenciar su mensaje.
Agustina no solo fue la única mujer candidata en las elecciones de 1933 en su ciudad, sino que diseñó un sistema de «Entero Humanismo» que integraba la perfección espiritual con la justicia social, propuso una reforma lingüística adelantada a su siglo y fundamentó su activismo en una profunda comprensión del karma y la reencarnación. Este video analiza cómo su supuesta «locura» fue en realidad un mecanismo de defensa —una «locura social»— frente a un entorno que no podía procesar su lucidez y autonomía.
El Neoespiritualismo como Plataforma de Autoridad Femenina
Nació el 4 de abril de 1891 a las 8:30 h en la calle Mesones 6. Fue bautizada al día siguiente como Agustina Mercedes.
Los Opúsculos y la Obra Literaria: Un Ideario Modernista
La obra de Agustina, sustentada en planteamientos espiritistas y teosóficos, fue una revuelta creativa contra el materialismo de su época.
1. Idearium Futurismo (1916): Agustina propuso una reforma ortográfica radical eliminando siete letras (c, h, q, v, x, y, z) para facilitar la alfabetización masiva de los obreros.
2. Las Leyes Secretas (1927): Presentado como un «libro espiritual» cuyo narrador es el propio libro, desarrolla las leyes del Karma y la reencarnación, basadas en visiones obtenidas durante sesiones de sugestión combinada.
3. Justificación (1928): Un ensayo autobiográfico donde conceptualiza la «locura social»; explica que la sociedad es quien padece la «alucinación» al ser incapaz de comprender su autonomía e independencia.
4. Los Prisioneros del Espacio (1929): Drama teatral que explora la vida en espíritu tras la muerte y el vínculo eterno entre las almas, reflejando su profunda mística teosófica.
La Ley del Karma: Una Amenaza Moral a la Élite
El punto más radical de la filosofía de Agustina fue la aplicación de la Ley del Talión o Karma a la estructura social de Granada. Agustina sostenía que Dios es justo porque otorga una eternidad para perfeccionarse a través de sucesivas reencarnaciones.
• Justicia de Clase: Agustina advertía que el juez injusto o el médico sin escrúpulos que explotaba a los pobres pagarían su «deuda de expiación» reencarnándose en víctimas de su propio mal en vidas futuras.
Su familia poseía la zapatería «Viuda de Blanco» en la calle Mesones, lo que explica el origen de su apodo
• Neutralidad de Género: Postulaba que el espíritu es de género neutro y no tiene sexo. Los «hombres afeminados» o «mujeres masculinizadas» eran, para ella, espíritus inadaptados kármicamente a su nueva envoltura material. Esta visión desarmaba la condena moral tradicional, situando la disidencia de género como una circunstancia evolutiva del alma.
El Entero Humanismo: Utopía y Pragmatismo Social
Agustina no solo teorizó; llevó su mística a la arena política con el Partido Entero Humanista Internacional. El nombre fusionaba el concepto gnóstico de «Entero» (perfección espiritual) con la acción práctica «Humanista».
1. Vanguardia Lingüística: En su Idearium Futurismo (1916), propuso una reforma ortográfica que eliminaba siete letras para facilitar la alfabetización de los obreros, proyectando su sistema para el «siglo bentiuno».
Su Idearium Futurismo no solo quitaba letras, sino que redujo el alfabeto a 22 letras para simplificar la alfabetización
El Nexo con Lorca: La «Otra Orilla» Compartida
Naturaleza y Evidencia de la Relación Juvenil
La investigación sugiere que Agustina (Amelia) y Federico García Lorca mantuvieron algún tipo de relación transitoria, amistosa o más allá de la amistad.
1. Correspondencia Privada: La evidencia más directa proviene de la correspondencia mantenida entre Lorca y su amigo Lorenzo Martínez Fuset entre 1916 y 1918. En estas cartas, el tema central de la conversación era Agustina Amelia. En julio de 1918, Martínez Fuset escribió a Lorca refiriéndose a una «puerta de placer que un día estuvo abierta con Amelia (secretamente) la encuentran hoy cerrada».
2. Obstáculos Sociales y Clase: Los textos de Lorca reflejan que esta relación se vio truncada por la presión externa. El poeta escribió sobre la «sociedad sanguinaria» que los separaba, mencionando que la unión no podía darse por las «espantosas conveniencias sociales» y la «diferencia de clases». Aunque la familia de Agustina era acomodada, su notoriedad pública y su comportamiento heterodoxo la hacían inaceptable para la burguesía granadina.
3. Atracción Física: En un relato de la juvenilia de Lorca (1917), el poeta hizo un recorrido «ardoroso» por los senos de la mujer. Esta prosa dejó constancia de la atracción que pudo sentir por Agustina, quien disfrutaba de unos «senos exuberantes».
La Teosofía como Nexo Intelectual
Más allá de la esfera romántica o pasional, Federico y Agustina mantuvieron como nexo común la teosofía.
, y Lorca se interesó por esta mística. Textos tempranos de Lorca, como «Mística de sensatez, extravío y dudas crueles» y «Mística que habla de la eterna Mansión», muestran sus interrogantes sobre el panteísmo y la finalidad de la muerte, temas centrales de la doctrina teosófica.
• Influencia en la Vanguardia: Los ideales teosóficos influyeron en los artistas de la Generación del 27, incluido Lorca. Este lenguaje místico compartido pudo haber reforzado la atracción entre ellos.
Agustina como Musa en la Obra de Lorca
La figura transgresora de Agustina fue inmortalizada por Lorca en su creación dramática, sirviendo como inspiración para personajes femeninos que desafían las convenciones.
1. La Zapatera Prodigiosa: Lorca definió esta farsa (estrenada en 1933) como «un mito de nuestra pura ilusión insatisfecha» y describió a la protagonista como una mujer que solo tenía novios en «la otra orilla». Esta «otra orilla» es un término con profundo contenido teosófico. Agustina, con su mundo propio y su rechazo a las convenciones sociales, encajaba perfectamente con esta descripción de la Zapatera, una mujer que luchaba constantemente con ideas reales pero vivía en un mundo de sentido misterioso.
2. La Casa de Bernarda Alba: Lorca utilizó el pseudónimo de Agustina al nombrar a una de las protagonistas, Amelia, una mujer fuerte e inconformista que lamenta: «Nacer mujer es el mayor castigo». Este sentimiento resuena con el sufrimiento de Agustina bajo el patriarcado granadino.
3. Coherencia Filosófica: Agustina, la «ilustrada teósofa», fue llevada a la ficción encarnada en el personaje de su Zapaterita, como portadora de una sabiduría trascendente.
La Represión y el Estigma Compartido
Un testimonio estremecedor de uno de los presuntos responsables de la detención de Lorca reveló la naturaleza de esta purga moral: Lorca fue asesinado «por maricón, y a «La Zapatera», por puta».
En esencia, la relación entre Agustina y Lorca fue una convergencia de dos espíritus vanguardistas e inconformistas en la Granada de principios del siglo XX, que compartieron inquietudes místicas y cuyo destino trágico estuvo marcado por el mismo desprecio social hacia la disidencia.
El Cuerpo como Territorio Político: «Locura Social»
Agustina desafió las normas vistiéndose de hombre en 1905 y participando en lucha grecorromana en Madrid. Ante la estigmatización, ella conceptualizó la «locura social»: afirmaba que la alucinación y el trastorno los padecía la sociedad incapaz de comprender su autonomía. Su apodo, «La Zapatera», fue usado por la élite para anclarla a una esfera doméstica y comercial, intentando negar su validez como intelectual y política.
Tragedia y Apoteosis: Gritos a las Estrellas
Los testimonios relatan que Agustina murió «gritando pidiendo clemencia a las estrellas». Para la Dra. Barranco, este no fue un acto de demencia, sino una última coherencia filosófica: en el umbral de la muerte, Agustina apelaba a los planos astrales de la teosofía, reafirmando su fe en la liberación del espíritu ante sus verdugos católicos.
Conclusiones: El Triunfo de la «Mujer de Acero Templado»
. Incluso su propia familia, en un intento de recuperar bienes, reforzó este relato tildando sus escritos de «conceptos filosóficos absurdos».
Recursos y Bibliografía
El Legado de Agustina: Obra Original
Para quienes deseen profundizar en el pensamiento directo de la autora, estas son sus obras fundamentales, recuperadas y analizadas en la investigación:
• González López, Agustina. Idearium Futurismo. Granada: Tip. Lit. Paulino Ventura Traveset, 1916.
• González López, Agustina. Las Leyes Secretas. Granada: Editorial Artes Gráficas Granadinas, 1927.
• González López, Agustina. Justificación. Granada: Artes Gráficas Granadinas, 1928.
• González López, Agustina. Los Prisioneros del Espacio. Drama en tres actos. Granada: Imprenta Editorial Urania, 1929.
Fuentes Primarias (Archivos)
La reconstrucción histórica de Agustina González López se basó en la consulta de los siguientes depósitos documentales:
• Archivo de la Real Chancillería de Granada: Expedientes de responsabilidades políticas e incautación de bienes.
• Centro Documental de la Memoria Histórica (Salamanca): Documentación sobre teosofía, masonería y correspondencia política.
• Archivo de la Universidad de Granada: Expedientes académicos y profesionales vinculados al contexto de la época.
• Fundación Federico García Lorca (Madrid): Correspondencia juvenil que vincula a Lorca con «Amelia» (Agustina).
• Archivo Histórico Municipal de Granada: Padrones de habitantes y registros comerciales de la calle Mesones.
Referencias de Espiritismo, Neoespiritualismo y Filosofía
Para entender el marco espírita y teosófico que influyó en Agustina González López, se recomiendan las siguientes fuentes citadas en el estudio:
• Kardec, Allan. El Libro de los Espíritus. Edición de Curso Espírita, 2021.
• Blavatsky, H.P. La Doctrina Secreta e Isis sin Velo. Ediciones fundamentales para el estudio de la teosofía en España.
• Alcione (J. Krishnamurti). A los pies del Maestro. Traducido por Carmen Mateos de Maynadé. Madrid: Imprenta de Ernesto Catalá, 1913.
• Revistas especializadas de la época: Sophia (Revista Teosófica), Zanoni y Luz y Unión (Revista espiritista kardeciana).
Prensa y Hemeroteca
La percepción social de la época y el activismo de Agustina González López quedaron registrados en:
• El Defensor de Granada: Crónicas sobre las manifestaciones de 1919 y las campañas electorales de 1931 y 1933.
• El Socialista: Detalles sobre la militancia femenina de Agustina en la Agrupación Socialista.
Recursos Digitales
Curso Espírita pone a disposición un gran cantidad de libros y recursos espíritas.
Redacción: Salvador Martín



















