🎓 Clase 14 – Capítulo IX (Tomo II) de El Libro de los Espíritus

En esta clase se analiza la influencia constante de los Espíritus en nuestras vidas, cómo es esa intervención espírita, cómo nos influencian, o afectan en nuestros pensamientos, acciones y decisiones, y el papel de los Espíritus protectores.

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🧭 Dinámica de la clase

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  • 💡 ¿De qué trata?
  • ✅ Conceptos clave
  • 📝 Resumen extendido
  • 📘 Glosario
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  • ❓ Cuestionario de autoevaluación
  • 🧠 Reflexión personal
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El Libro de los Espíritus (PDF)

📌 Capítulo IXIntervención de los Espíritus en el mundo corporal

(Tomo II págs. 271–310)

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🎥 Video documental de la clase – Intervención de los Espíritus en el mundo corporal

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Diálogo sobre la constante influencia de los Espíritus, buenos y malos, en nuestras vidas. Voces generadas por ia.


🔊Podcast Debate

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En este debate se examina la intervención de los Espíritus en el mundo corporal y espiritual. Analizamos cómo las influencias espirituales pueden guiar, corregir y enseñar al ser humano, así como la importancia del libre albedrío y la responsabilidad personal. Voces generadas por ia.

Persona de perfil con expresión serena y halo de luz, rodeada de figuras etéreas doradas y azuladas que representan la influencia de los espíritus.
Imagen ilustrativa de la clase 14 del curso de El Libro de los Espíritus, representando a una persona reflexiva rodeada de figuras luminosas y etéreas que simbolizan la influencia de los espíritus protectores y la presencia de espíritus imperfectos.

💡 ¿De qué trata?

Este capítulo fundamental desvela la constante e íntima relación entre el mundo espiritual y el mundo corporal, demostrando que los Espíritus, tanto buenos como imperfectos, intervienen de manera activa en nuestra existencia. Allan Kardec aborda cómo los Espíritus nos influyen en nuestros pensamientos, acciones y decisiones, y la importancia del papel de los Espíritus protectores o «ángeles de la guarda». También explora la existencia de los Espíritus familiares, los Espíritus simpáticos y los Espíritus obsesores, ofreciendo una comprensión profunda de cómo se desarrolla esta interacción.

🔍 Ideas principales

  • Los Espíritus están constantemente a nuestro alrededor e influyen en nuestros pensamientos y actos.
  • Existen Espíritus protectores que nos guían y defienden del mal.
  • También hay Espíritus imperfectos que intentan desviar a los encarnados hacia el mal.
  • La influencia espiritual se da de forma sutil, a menudo imperceptible para el encarnado.
  • Nuestra libertad de elección y nuestro libre albedrío son siempre respetados; la influencia es una sugerencia, no una imposición.

✅ Conceptos clave

  • Influencia espiritual: Acción de los Espíritus sobre los encarnados, en pensamiento y acción.
  • Espíritu protector: Guía espiritual asignado para auxiliar y proteger al encarnado.
  • Espíritus imperfectos: Espíritus que buscan influenciar negativamente o perturbar.
  • Libre albedrío: Capacidad inherente del ser humano para elegir entre el bien y el mal.
  • Inspiración: Ideas o sugerencias que los Espíritus transmiten a la mente del encarnado.

📝 Resumen extendido

Kardec nos revela que no estamos solos en nuestro viaje terrenal. Una multitud invisible de Espíritus nos rodea, interviniendo en nuestras vidas de manera mucho más significativa de lo que generalmente se piensa. Desde el momento del nacimiento, cada individuo cuenta con un Espíritu protector (o «ángel de la guarda») que lo acompaña, guía e inspira hacia el bien, actuando como un amigo íntimo y vigilante. Además de estos Espíritus protectores, existen Espíritus simpáticos que comparten nuestras afinidades, y lamentablemente, también Espíritus imperfectos que, por sus propias imperfecciones, intentan influenciarnos negativamente o generar perturbación. La influencia de los Espíritus se da principalmente por la vía del pensamiento, donde nos sugieren ideas, nos animan o nos desaniman. Sin embargo, se enfatiza que esta influencia nunca anula nuestro libre albedrío; somos siempre los dueños de nuestras decisiones. Este capítulo transforma nuestra comprensión de la vida cotidiana, mostrándonos que somos el centro de un universo de interacciones espirituales que nos impulsan al progreso si sabemos escuchar las buenas inspiraciones.

Penetración e Influencia de los Espíritus en el Pensamiento y Acciones Humanas

  • Los espíritus observan a los humanos constantemente, aunque solo se centran en aquello que les interesa.
  • Tienen la capacidad de conocer nuestros pensamientos más íntimos, incluso aquellos que intentamos ocultarnos a nosotros mismos.
  • Su influencia en nuestros pensamientos y acciones es «mayor de lo que creéis, porque a menudo son ellos quienes os dirigen».
  • Distinguimos entre pensamientos propios y sugeridos por espíritus; los propios suelen ser los del primer instante, mientras que los sugeridos se manifiestan como una voz interna. Sin embargo, esta distinción no siempre es clara, lo cual fomenta el libre albedrío y aumenta la responsabilidad individual.
  • Las ideas de hombres talentosos y genios a menudo son sugeridas por espíritus que los consideran capaces de comprenderlas y transmitirlas.
  • La naturaleza de un pensamiento sugerido (bueno o malo) se discierne examinándolo: «Los Espíritus buenos solo aconsejan el bien. A vosotros os toca distinguir».
  • Los espíritus imperfectos incitan al mal por «celosos de ver seres más felices que ellos» y para hacernos sufrir los «que resultan de pertenecer a un orden inferior y de estar alejado de Dios».
  • Dios permite esta incitación al mal como una prueba para la fe y constancia de los hombres, permitiendo el progreso a través de la elección entre el bien y el mal. Las malas influencias solo actúan si el individuo las atrae con el «deseo del mal».
  • Podemos librarnos de la influencia de los espíritus malos rechazando sus sugerencias con firmeza de voluntad y «Haciendo el bien y poniendo toda vuestra confianza en Dios».
  • La angustia o satisfacción sin causa aparente a menudo son efectos de la comunicación inconsciente con espíritus.

Posesión y Obsesión

  • No existe la posesión «propiamente dicha» en el sentido vulgar de la cohabitación de dos espíritus en un mismo cuerpo.
  • Lo que se conoce como «poseídos» son en realidad individuos «subyugados u obsesados» por espíritus imperfectos, donde su voluntad está paralizada en cierto modo. Esta dominación ocurre «sin participación del que la sufre, ya por su debilidad, o bien por su deseo».
  • La palabra «poseído» en su acepción vulgar a menudo se ha aplicado erróneamente a epilépticos o enfermos mentales.
  • La fascinación ejercida por un espíritu malo puede ser tan fuerte que la persona no la perciba. Un tercero «hombre de bien» puede ayudar apelando a espíritus buenos, pero esto es ineficaz si el subyugado no colabora.
  • Las fórmulas de exorcismo no tienen eficacia real sobre los espíritus malos, que se burlan de ellas.
  • El mejor medio para librarse de espíritus obsesores es «Agotar su paciencia, no hacer caso alguno de sus sugestiones y hacerles comprender que pierden el tiempo».
  • La oración es un «poderoso auxiliar», pero no basta con «murmurar algunas palabras». El obsesado debe hacer «por su parte lo necesario para destruir la causa que en sí mismo atrae a los Espíritus malos».
  • La «expulsión de demonios» del Evangelio puede interpretarse como la eliminación de la influencia de un «Espíritu malo que subyuga a un individuo» o la curación de una enfermedad atribuida al demonio.

Convulsionarios

  • Los espíritus están detrás de buena parte de los fenómenos de los convulsionarios, relacionados con el magnetismo.
  • Los espíritus que cooperan en estos fenómenos son generalmente poco elevados.
  • La propagación de este estado anormal se debe a un efecto simpático, donde las disposiciones morales se comunican fácilmente.
  • Fenómenos como la insensibilidad física se explican por efectos magnéticos o la exaltación del pensamiento, donde la sensibilidad queda embotada.

Afecto de los Espíritus Hacia Ciertas Personas

  • Los espíritus buenos simpatizan con personas de bien o que pueden mejorar; los espíritus inferiores, con personas viciosas o que pueden llegar a serlo.
  • El afecto de los espíritus puede ser puramente moral, pero también puede incluir un recuerdo de pasiones humanas.
  • Los espíritus buenos se «gozan de todas vuestras alegrías» y se «afligen por vuestros males, cuando no los soportáis con resignación».
  • Lo que más aflige a los espíritus buenos es el «egoísmo y vuestra dureza de corazón», de donde «se origina todo». Se preocupan menos por los males físicos pasajeros que por las causas morales que nos alejan del progreso.
  • Amigos y parientes desencarnados a menudo protegen a quienes aman, y son «Muy sensibles» al afecto que se les conserva.

Ángeles de la Guarda, Espíritus Protectores, Familiares o Simpáticos:

  • Existe un «hermano espiritual» que protege a un individuo, llamado Espíritu bueno o buen genio, o «El Espíritu protector de un orden elevado».
  • La misión del Espíritu protector es la de un «padre respecto a sus hijos», guiando, aconsejando, consolando y sosteniendo en las pruebas.
  • El Espíritu protector está unido al individuo desde el nacimiento hasta la muerte, y a menudo lo sigue en vidas posteriores.
  • La misión protectora es aceptada voluntariamente por espíritus que sienten simpatía por el protegido.
  • Un Espíritu protector puede abandonar temporalmente a un protegido si este se muestra rebelde a sus avisos, pero «jamás le abandona del todo y siempre le deja oír su voz». Regresa si se le llama.
  • La doctrina de los ángeles de la guarda es «muy consoladora» y debería ayudar en momentos de crisis y librar de espíritus malos. Se enfatiza la importancia de la comunicación continua con ellos.
  • La acción de espíritus elevados protegiendo a distancia no es sorprendente, comparándola con un padre que guía a su hijo por correspondencia. La distancia no es un obstáculo para ellos.
  • Los espíritus buenos «nunca hacen mal», solo permiten que otros ocupen su lugar si el protegido los rechaza.
  • La debilidad, indiferencia u orgullo del hombre dan fuerza a los espíritus malos, que «solo proceden de que no les oponéis resistencia».
  • La acción protectora es «oculta» y no ostensible para que el individuo obre por sí mismo y progrese a través de la experiencia y el libre albedrío.
  • El Espíritu protector que tiene éxito obtiene «un mérito que se le tiene en cuenta» y es feliz por el progreso del protegido. No es responsable si no tiene éxito, ya que ha hecho todo lo posible.
  • Deplora los errores de su protegido, pero con una «aflicción no tiene las angustias de la paternidad terrestre», sabiendo que el mal tiene remedio.
  • No siempre se puede saber el nombre del Espíritu protector. Se le puede invocar dándole un nombre de un espíritu superior con el que se tenga simpatía.
  • Los Espíritus protectores que toman nombres conocidos no siempre son la persona original, sino espíritus simpáticos que actúan en su nombre.
  • Reconoceremos a nuestro Espíritu protector en la vida espírita, a menudo porque ya lo conocíamos antes de encarnar.
  • Los Espíritus protectores pueden ser de diferentes grados, no solo superiores. Un padre puede ser protector de su hijo, asistido por un espíritu más elevado.
  • Los espíritus desencarnados pueden proteger a quienes amaban, pero su poder puede ser restringido.
  • Todos, incluyendo los hombres en estado salvaje, tienen espíritus protectores, cuya misión es relativa a su grado de adelanto.
  • Además del Espíritu protector, no hay un espíritu malo «unido» a cada individuo. Los espíritus malos se apegan por propia voluntad y cuando se les presenta la ocasión, generando una lucha donde vence aquel a quien el hombre permite dominar.
  • Podemos tener muchos «Espíritus simpáticos» (buenos o malos) que nos aprecian e interesan por nosotros. Los familiares corresponden más al «amigo del hogar».
  • La malevolencia de quienes nos hicieron daño en la Tierra puede persistir después de su muerte, a modo de prueba. Se puede poner fin a esto orando por ellos y devolviéndoles bien por mal.

Influencia de los Espíritus en los Acontecimientos de la Vida:

  • Los espíritus influyen en los acontecimientos no solo sugiriendo pensamientos, sino también con «acción directa en la realización de las cosas», pero siempre «sin apartarse de las leyes de la naturaleza».
  • Su intervención es «oculta» y lo que sucede con su concurso «nos parece muy natural». Pueden propiciar encuentros, inspirar ideas de pasar por ciertos lugares, etc.
  • No provocan eventos contrarios a las leyes naturales para cumplir un destino (ej: romper una escalera o dirigir un rayo). Se aprovechan de las circunstancias naturales para inspirar al individuo.
  • Un Espíritu bienhechor puede inspirar a alguien a apartarse de un proyectil o deslumbrar al enemigo, pero el proyectil lanzado sigue su curso natural.
  • La creencia en «balas encantadas» es «pura imaginación».
  • Los espíritus que dirigen acontecimientos no pueden contrarrestar «Lo que Dios quiere».
  • Los espíritus superficiales y burlones pueden suscitar «pequeños obstáculos» y «pequeñas miserias de la vida humana» para ejercitar la paciencia, pero se cansan si no obtienen resultado. No son los únicos autores de los tropiezos; la precipitación individual es clave.
  • La malevolencia de espíritus puede ser por animosidad personal o simplemente por malicia.
  • Los espíritus no pueden evitar «los males comprendidos en los decretos de la Providencia», pero «aminoran vuestros dolores, dándoos paciencia y resignación».
  • El individuo a menudo puede alejar o atenuar los males usando la inteligencia, y los espíritus lo ayudan «sugiriéndole pensamientos propicios».
  • No asisten «más que a los que saben asistirse a sí mismos».
  • Lo que parece un mal a menudo puede resultar en un bien mayor.
  • Los espíritus pueden conceder la fortuna como prueba, pero a menudo la rehúsan. Quienes la conceden para arrastrar al mal suelen ser espíritus inferiores.
  • Los obstáculos en nuestros proyectos pueden ser por influencia de espíritus, pero más a menudo por nuestros propios errores o la obstinación en un camino inadecuado.
  • Debemos dar gracias a Dios y luego a los espíritus buenos por las felicidades recibidas. La ingratitud tiene consecuencias.

Acción de los Espíritus en los Fenómenos de la Naturaleza

  • Los grandes fenómenos naturales tienen un «objetivo providencial» y ocurren «sin permiso de Dios».
  • A veces tienen un objeto directo para el hombre, pero a menudo buscan «el restablecimiento del equilibrio y de la armonía de las fuerzas físicas de la naturaleza».
  • Dios no actúa directamente sobre la materia; tiene sus «agentes dedicados a ello en todos los grados de la escala de los mundos».
  • La creencia antigua en dioses con atribuciones especiales sobre los elementos tiene fundamento, aunque alejada de la verdad. No son dioses, sino espíritus.
  • Existen espíritus que «presiden y dirigen según sus atribuciones» los fenómenos geológicos.
  • Los espíritus que presiden los fenómenos naturales pueden ser seres que «Que lo estarán o lo han estado» encarnados.
  • Pertenecen a diferentes órdenes según sus funciones. Los que ejecutan tareas materiales son de orden inferior.
  • Para fenómenos como las tempestades, obran en «innumerables masas».
  • Algunos espíritus actúan en estos fenómenos con conocimiento de causa y libre albedrío, mientras que otros lo hacen por un «impulso instintivo e irreflexivo». Los espíritus más atrasados son útiles al conjunto, actuando como «agentes a pesar suyo» antes de tener plena conciencia de sus actos.

Espíritus Durante las Batallas

  • Hay espíritus que asisten a las batallas y «estimulan su valor». Esto se asemeja a la representación antigua de dioses que favorecían a ciertos pueblos.
  • Hay espíritus del lado que no tiene razón, ya que solo buscan la «discordia y la destrucción».
  • Los espíritus pueden influir en un general en la «concepción de sus planes de campaña».
  • Los espíritus malos pueden sugerir malas operaciones, pero el general tiene «su libre albedrío».
  • La «doble vista» o vista intuitiva de un general procede de los espíritus que le dirigen.
  • Los espíritus de quienes mueren en combate están inicialmente sorprendidos y «como aturdido», sin creerse muertos. Algunos siguen interesados en la acción, otros se alejan.
  • Los espíritus que fueron enemigos en vida pueden seguir resentidos inicialmente, pero al «recobra[r] las ideas», ven que la animosidad «carece de objeto».

Sobre los Pactos

  • No existen pactos «propiamente dichos» con espíritus malos. Es una «naturaleza mala que simpatiza con los Espíritus malos».
  • Quien busca la ayuda de espíritus para fines egoístas atrae espíritus inferiores. Esto crea una dependencia donde el individuo se ve «obligado a servirlos», pero siempre se puede romper «con auxilio de los Espíritus buenos, si lo quiere firmemente».
  • Las leyendas de vender el alma a Satanás son «alegoría» de una naturaleza mala que simpatiza con espíritus malhechores o de quien busca favores materiales de espíritus en lugar de confiar en la Providencia.

Poder Oculto, Talismanes, Hechiceros

  • Un hombre malvado no puede hacer daño a su prójimo con ayuda de un espíritu malo, porque «Dios no lo permitiría».
  • La creencia en el poder de «hechizar» se explica por un «poder magnético muy grande» que puede ser mal usado por espíritus malos, o por la «imaginación de los supersticiosos» debido a hechos naturales mal observados o comprendidos.
  • Las fórmulas y prácticas para disponer de espíritus a voluntad son «charlatanería» y ponen a quienes las usan en ridículo o son «embaucadores dignos de castigo». Los espíritus «solo son atraídos por el pensamiento y no por cosas materiales».
  • Los espíritus que dictan fórmulas cabalísticas son «Espíritus que se burlan de vosotros y abusan de vuestra credulidad».
  • La confianza en la virtud de un talismán puede atraer a un espíritu (siendo el pensamiento el que obra), pero la naturaleza del espíritu atraído depende de la «pureza de la intención y de la elevación de sentimientos». La creencia en talismanes refleja una «pequeñez y pobreza de ideas» que atrae espíritus imperfectos.
  • Los «hechiceros» de buena fe son personas con facultades como «el poder magnético y la doble vista».
  • El espiritismo y el magnetismo son la «clave» para comprender muchos fenómenos atribuidos a la hechicería, combatiendo la superstición al mostrar lo posible y lo imposible según las leyes naturales.

Bendición y Maldición

  • La bendición y la maldición pueden tener una «influencia momentánea», incluso en la materia, pero siempre «por voluntad de Dios, y como prueba adicional».
  • Dios no escucha una maldición injusta. La bendición y la maldición «nunca pueden desviar a la Providencia del camino de la justicia». La maldición solo afecta al malvado y la bendición solo protege al que la merece.

Conclusión

Este capítulo subraya la constante, aunque a menudo imperceptible, interacción entre el mundo espiritual y el corporal. La influencia de los espíritus en nuestros pensamientos, acciones y los acontecimientos de la vida es una realidad, pero siempre condicionada por el libre albedrío humano y las leyes divinas. La figura del Espíritu protector se presenta como un guía benévolo y constante, mientras que la influencia negativa de espíritus imperfectos es una prueba que podemos superar con la firmeza de voluntad, la práctica del bien y la confianza en Dios. Los espíritus desacreditan supersticiones como los pactos o los poderes mágicos basados en objetos o fórmulas, explicando los fenómenos atribuidos a ellos desde la perspectiva del magnetismo y la verdadera naturaleza de la comunicación espírita. En última instancia, el progreso moral y espiritual individual y colectivo es el objetivo fundamental, con la guía y asistencia de los espíritus buenos.


📘 Glosario

  • Obsesión: Influencia perseverante de un Espíritu imperfecto sobre una persona, pudiendo ser simple, fascinación o subyugación.
  • Persecución espiritual: Acción continuada de un Espíritu que busca dañar o molestar a un encarnado.
  • Mediúmnidad: Facultad de servir de intermediario entre los Espíritus y los hombres.
  • Aura: Campo energético que rodea a los seres, a través del cual puede darse la interacción fluídica.
  • Afinidad espiritual: Lazo que une a Espíritus que tienen el mismo grado de evolución o los mismos sentimientos.
  • Espíritus: Seres inmateriales que habitan el mundo espiritual y pueden interactuar con el mundo corporal.
  • Espíritus traviesos: Espíritus que se divierten causando molestias y se burlan de la impaciencia humana.
  • Espíritus serios: Espíritus que compadecen los infortunios humanos y procuran ayudar.
  • Pensamientos sugeridos: Ideas que provienen de Espíritus y que influyen en el individuo.
  • Pensamientos propios: Ideas que emanan directamente del propio Espíritu encarnado.
  • Espíritus imperfectos: Espíritus de orden inferior que incitan al mal para hacernos sufrir como ellos.
  • Libre albedrío: La capacidad del hombre para elegir entre las influencias contrarias (buenas y malas) que actúan sobre él.
  • Obsesión: Estado en que el alma está bajo la dependencia de Espíritus imperfectos que la subyugan, paralizando en cierto modo su voluntad.
  • Poseídos: En sentido vulgar, se refiere a la creencia en la cohabitación de un demonio con el alma; en el texto, se refiere a aquellos bajo la dependencia absoluta de Espíritus imperfectos.
  • Fascinación: Influencia ejercida por un Espíritu malo que puede ser tan fuerte que la persona subyugada no la perciba.
  • Exorcismo: Fórmulas y prácticas utilizadas para expulsar demonios, consideradas por el texto como ineficaces y objeto de burla para los Espíritus.
  • Convulsionarios/Crisíacos: Individuos que experimentan fenómenos anormales (convulsiones, lucidez sonambúlica, doble vista) debido a la acción magnética y la influencia de Espíritus poco elevados.
  • Insensibilidad física: Fenómeno observado en convulsionarios y otras personas sometidas a tormentos, explicado por un efecto magnético o la exaltación del pensamiento.
  • Espíritu protector/Ángel de la guarda/Buen genio: Espíritu de orden elevado que se une particularmente a un individuo para protegerle, guiarle y ayudarle.
  • Espíritus familiares: Espíritus que se apegan a ciertas personas por lazos más o menos duraderos para serles útiles, a menudo de poder limitado y un poco superficiales.
  • Espíritus simpáticos: Espíritus atraídos por la semejanza de gustos y sentimientos con los individuos, pudiendo ser buenos o malos.
  • Mal genio: Espíritu imperfecto o perverso que se une al hombre para alejarle del bien, actuando por voluntad propia.
  • Presentimiento: Consejo íntimo y oculto de un Espíritu bueno o la intuición de la elección hecha, basado en la impresión que conserva el Espíritu de las pruebas a las que se comprometió antes de encarnar.
  • Pactos con los Espíritus malos: Alegoría de una naturaleza mala que simpatiza con los Espíritus malos; la dependencia proviene de entregarse a sus malos pensamientos.
  • Poder oculto: Creencia en la capacidad de algunas personas (hechiceros) para hacer mal uso de un poder magnético o estar secundadas por Espíritus malos.
  • Talismanes: Objetos materiales a los que se atribuye erróneamente una virtud para influir en los Espíritus, simple charlatanería que excepcionalmente podría tener efecto por la atracción o repulsión que algún espíritu inferior sintiese hacia algún objeto en particular.
  • Hechicero: Persona dotada de ciertas facultades (poder magnético, doble vista) a la que se atribuye un poder sobrenatural por ignorancia de las leyes naturales.
  • Bendición: Acto que invoca el bien sobre alguien.
  • Maldición: Acto que invoca el mal sobre alguien.

🔍 Preguntas frecuentes resueltas

1. ¿Los Espíritus influyen realmente en nuestras vidas?

Sí, de forma constante y sutil, tanto los buenos como los imperfectos. Nos inspiran ideas, nos animan o nos desaniman, influyendo en nuestras elecciones.

2. ¿Tenemos un «ángel de la guarda»?

Sí, todos tenemos un Espíritu protector o guía que nos acompaña desde el nacimiento, nos defiende del mal y busca inspirarnos el bien. Su misión es similar a la de un padre para con sus hijos: llevar a su protegido al buen camino, ayudarle con sus consejos, consolarle en sus aflicciones y sostenerle en las pruebas de la vida.

3. ¿Cómo distinguir una inspiración buena de una mala?

La inspiración buena siempre te impulsa a la razón, la moralidad, el desinterés y el progreso. La mala, al egoísmo, la vanidad, la cólera o el desánimo.

4. ¿Pueden los Espíritus obligarnos a hacer algo?

No. Los Espíritus solo sugieren, inspiran. Nuestro libre albedrío es inalienable y somos siempre responsables de nuestras propias decisiones y actos.

5. ¿Cómo podemos protegernos de las malas influencias?

A través de la oración, la elevación moral, la práctica del bien y cultivando pensamientos y sentimientos elevados, que alejan a los Espíritus imperfectos y atraen a los buenos.

6. ¿Pueden los Espíritus conocer nuestros pensamientos más íntimos y nuestras acciones?

Los Espíritus «pueden ver» lo que hacemos porque nos rodean constantemente. Sin embargo, no se ocupan de lo que les es indiferente, solo se fijan en aquello que llama su atención. Más allá de nuestras acciones, los Espíritus conocen «a menudo hasta aquellos pensamientos que querríais ocultaros a vosotros mismos». No es posible ocultarles ni nuestros actos ni nuestros pensamientos. Esto implica que es incluso más difícil ocultar algo a un Espíritu desencarnado que a una persona que aún vive. Los Espíritus que nos rodean y observan pueden tener diferentes reacciones: los Espíritus traviesos se ríen de nuestras molestias y se burlan de nuestra impaciencia, mientras que los Espíritus serios se compadecen de nuestros infortunios y buscan ayudarnos.

7. ¿Influyen los Espíritus en nuestros pensamientos y acciones, y cómo podemos distinguir si un pensamiento es propio o sugerido?

Sí, los Espíritus influyen en nuestros pensamientos y acciones, a menudo en mayor medida de lo que creemos, llegando incluso a dirigirnos. Tenemos pensamientos propios y otros que nos son sugeridos por los Espíritus. Esta dualidad es lo que genera a menudo pensamientos contradictorios sobre un mismo asunto. Distinguir entre pensamientos propios y sugeridos puede ser difícil. La fuente sugiere que un pensamiento sugerido es como «una voz que os habla», mientras que los pensamientos propios son generalmente los del primer instante. Sin embargo, la distinción no siempre es clara y, a menudo, es útil no reconocerla para que el hombre obre con mayor libertad, aumentando su responsabilidad si elige el mal. La utilidad de poder distinguir claramente nuestras propias ideas de las sugeridas no es siempre evidente, y si fuera necesario para nuestro bien, Dios nos habría dado los medios para hacerlo.

8. ¿Por qué permiten los Espíritus imperfectos que nos inciten al mal y por qué Dios permite esta incitación?

Los Espíritus imperfectos nos impelen al mal con el objeto de «hacernos sufrir como ellos». No disminuyen sus propios sufrimientos al hacerlo, pero sienten celos al ver a otros seres más felices. Buscan ocasionar sufrimientos que resultan de pertenecer a un orden inferior y estar alejado de Dios. Dios permite que los Espíritus nos inciten al mal porque «Los Espíritus imperfectos son instrumentos destinados a probar la fe y constancia de los hombres en el bien». Como Espíritu, se debe progresar en la ciencia de lo infinito pasando por las pruebas del mal para llegar al bien. La misión de los Espíritus superiores es ponernos en el buen camino, y las malas influencias obran en nosotros porque nos las atraemos con el deseo del mal. Los Espíritus inferiores solo pueden ayudarnos en el mal si nosotros lo deseamos. Dios deja a nuestra conciencia la elección del camino a seguir y la libertad de ceder a las influencias contrarias.

9. ¿Qué significa «poseído» en el contexto de la influencia espiritual y cómo podemos librarnos de la dominación de los Espíritus malos?

No existe la «posesión» en el sentido vulgar de la palabra, donde un Espíritu entraría en un cuerpo vivo para obrar en lugar del encarnado. El Espíritu no entra en un cuerpo como una casa. Lo que sí existe es la dependencia o subyugación del alma bajo otro Espíritu, hasta el punto de que su voluntad se halla en cierto modo paralizada. A estos se les considera los verdaderos poseídos. Esta dominación nunca ocurre sin la participación del que la sufre, ya sea por debilidad o deseo. La palabra «poseído» en su acepción vulgar, que supone la existencia de demonios cohabitando con el alma, es incorrecta según informan los espíritus. El término «poseído» debe entenderse como la dependencia absoluta en que puede encontrarse el alma respecto de Espíritus imperfectos que la subyugan. Librarse de la influencia de los Espíritus que nos incitan al mal, tiene más que ver con «hacer el bien y poner toda nuestra confianza en Dios», que con ningún tipo de ritual o práctica. También se pueden neutralizar sus tentativas teniendo la necesaria firmeza de voluntad y rechazando sus sugestiones. Si el que está subyugado no se presta a ello, incluso un tercero, siendo un hombre de bien con la cooperación de Espíritus buenos, sería impotente para poner fin a la sujeción. Las fórmulas de exorcismo no tienen eficacia sobre los Espíritus malos; se ríen de ellas. El mejor medio de librarse de los Espíritus obsesores es «Agotar su paciencia, no hacer caso alguno de sus sugestiones y hacerles comprender que pierden el tiempo». La oración es un poderoso auxiliar, pero debe ir acompañada de acciones para destruir la causa que atrae a los Espíritus malos.

10. ¿Cómo influyen los Espíritus protectores y otros Espíritus en los acontecimientos de la vida sin apartarse de las leyes de la naturaleza?

Los Espíritus influyen en los acontecimientos de la vida aconsejándonos y también teniendo una acción directa en la realización de las cosas, pero «nunca se apartan de las leyes de la naturaleza». Su intervención es a menudo oculta y parece muy natural. No obran mediante milagros ni varitas mágicas. Por ejemplo, pueden provocar el encuentro de personas, inspirar a alguien la idea de pasar por un lugar o llamar su atención sobre algo que conduzca a un resultado deseado. El hombre, al creer que sigue su propio impulso, conserva su libre albedrío. Incluso en casos de accidentes, como la ruptura de una escalera, los Espíritus no rompen la escalera; más bien inspiran a la persona a subirla si su destino es perecer de ese modo, siendo la ruptura un efecto natural debido a la debilidad de la escalera. En el caso de un rayo, no lo dirigen hacia una persona; más bien inspiran a la persona a refugiarse bajo un árbol que iba a ser alcanzado por el rayo de acuerdo con las leyes naturales. Espíritus bienhechores pueden desviar un proyectil inspirando a la persona a apartarse o deslumbrando al atacante, pero el proyectil, una vez lanzado, sigue su trayectoria natural. Los Espíritus superficiales y burlones pueden suscitar pequeños obstáculos y «pequeñas miserias» para probar nuestra paciencia, pero se cansan si no obtienen resultado, y a menudo somos nosotros mismos los principales autores de nuestros tropiezos.

11. ¿Cómo actúan los Espíritus en los fenómenos de la naturaleza y cuál es su relación con estos eventos?

Los grandes fenómenos de la naturaleza, como las tempestades o terremotos, no se deben a causas fortuitas, sino que tienen un objetivo providencial y «nada acontece sin permiso de Dios». Aunque a veces tienen una razón directa para el hombre, a menudo su objeto es restablecer el equilibrio y la armonía de las fuerzas físicas de la naturaleza. Dios no actúa directamente sobre la materia en estos casos; tiene sus agentes dedicados a ello en todos los grados de la escala de los mundos. Los Espíritus «presiden y dirigen» los elementos según sus atribuciones. Esta creencia, aunque no siempre bien comprendida, no está desprovista de fundamento. Los Espíritus que presiden los fenómenos naturales no forman una categoría especial; son seres que estarán o han estado encarnados como nosotros. Pertenecen a órdenes superiores o inferiores de la jerarquía espírita dependiendo de la naturaleza de sus funciones. En la producción de ciertos fenómenos, como las tempestades, obran en «innumerables masas». Incluso los Espíritus más atrasados son útiles al conjunto, actuando sobre ciertos fenómenos instintivamente y sin plena conciencia, como instrumentos de Dios.

12. ¿Existen realmente los «pactos» con los Espíritus malos, los «talismanes» o la capacidad de «hechizar»?

No existen los «pactos» con los Espíritus malos en el sentido literal de un contrato, sino una naturaleza mala que simpatiza con los Espíritus malos. Aquel que desea cometer una mala acción atrae a Espíritus malos que le ayudan, estableciéndose una dependencia. La leyenda de vender el alma a Satanás es una alegoría. Aquel que pide ayuda a los Espíritus para obtener bienes materiales, renuncia a su misión y pruebas, experimentando consecuencias en la vida futura. Se pone bajo la dependencia de Espíritus impuros, pero este pacto tácito puede romperse con auxilio de los Espíritus buenos si se desea firmemente. Un hombre malvado con ayuda de un Espíritu malo no puede hacer mal a su prójimo si Dios no lo permite. La creencia en el poder de «hechizar» se basa en un poder magnético grande que algunas personas pueden tener y del cual pueden hacer mal uso si son Espíritus malos, pudiendo ser secundados por otros Espíritus malos. Sin embargo, no es un poder mágico sobrenatural, sino fenómenos naturales mal comprendidos. Las fórmulas, prácticas o talismanes que pretenden disponer de los Espíritus a antojo son consideradas «charlatanería». Los Espíritus no son atraídos por cosas materiales, sino por el pensamiento. Algunos Espíritus pueden dictar fórmulas cabalísticas, pero son Espíritus que se burlan y abusan de la credulidad. La confianza en un talismán puede atraer a un Espíritu, pero la naturaleza del Espíritu depende de la pureza de la intención. Las personas que se llaman «hechiceros» son, de buena fe, individuos dotados de facultades como el poder magnético o la doble vista. El espiritismo y el magnetismo explican estos fenómenos, sirviendo como preventivo contra las ideas supersticiosas. La capacidad de curar por simple tacto existe debido a la potencia magnética, secundada por la pureza de sentimientos y el deseo de hacer el bien, con la ayuda de Espíritus buenos, pero se debe tener cuidado con las exageraciones y los relatos interesados.


❓ Cuestionario de comprensión

Bienvenido al Cuestionario 14 – Intervención de los Espíritus en el mundo físico

Recuerda completar las primeras 15 preguntas, ya que son obligatorias para poder finalizar el cuestionario. Las 5 últimas son opcionales.

1. ¿Cuál es la diferencia fundamental entre la acción de los Espíritus y la acción de los hombres sobre la materia?

2. ¿Cómo actúan los Espíritus sobre la materia inorgánica para producir fenómenos físicos?

3. ¿Qué son los "Espíritus golpeadores" o "batedores"?

4. ¿Pueden los Espíritus mover objetos pesados? Si es así, ¿cómo lo logran?

5. ¿Son los Espíritus responsables de los ruidos inexplicables en las casas?

6. ¿Qué papel juega el periespíritu en la producción de fenómenos físicos por los Espíritus?

7. ¿Qué se entiende por "transportes" o "aportes" en el contexto de la intervención de los Espíritus?

8. ¿Por qué algunos lugares son considerados "embrujados"?

9. ¿Pueden los Espíritus influir en los acontecimientos de la vida humana?

10. ¿De qué manera influyen los Espíritus en nuestros pensamientos e inspiraciones?

11. ¿Cuál es el origen de nuestras buenas y malas inspiraciones?

12. ¿Cómo se distingue una inspiración de un pensamiento propio?

13. ¿Qué es la sugestión en el contexto de la influencia espiritual?

14. ¿Qué son los Espíritus "protectores" o "ángeles de la guarda"?

15. ¿Qué son los Espíritus "familiares"?

16. ¿Qué es la obsesión espiritual y cómo se manifiesta?

17. ¿Cuál es la diferencia entre la fascinación y la subyugación en la obsesión?

18. ¿Es nuestra libre voluntad afectada por la influencia de los Espíritus?

19. ¿Cuál es el objetivo final de la intervención de los Espíritus en el mundo corporal?

20. ¿Cómo podemos defendernos de la influencia de los malos Espíritus?


🧠 Reflexión

Si somos constantemente influenciados por Espíritus, ¿cómo podríamos ser más conscientes de esas influencias y elegir conscientemente seguir las inspiraciones que nos elevan?


📜 Citas destacadas

  • “Los Espíritus actúan sobre el fluido universal, al cual dan impulsos; y por medio de estos impulsos, reaccionan sobre los órganos del cuerpo.” (De El Libro de los Espíritus)
  • “Cada Espíritu tiene su propio ángel de la guarda, que le ama como a un hermano y lo acompaña toda su vida.”
  • “Los Espíritus ejercen sobre nosotros una influencia que es casi constante, sin que nosotros nos demos cuenta de ello.”
  • “La obsesión es la acción persistente de un Espíritu inferior que domina a un encarnado.”
  • “Bajo este aspecto su influencia es mayor de lo que creéis, porque a menudo son ellos quienes os dirigen.” (Pregunta 459)
  • “Cuando un pensamiento os es sugerido, viene a ser como una voz que os habla.” (Pregunta 461)
  • “Los Espíritus imperfectos son instrumentos destinados a probar la fe y constancia de los hombres en el bien.” (Pregunta 466)
  • “Sí, y esos son los verdaderos poseídos, pero entiende que semejante dominación nunca tiene lugar sin participación del que la sufre, ya por su debilidad, o bien por su deseo.” (Pregunta 474)
  • “La de un padre respecto a sus hijos: llevar a su protegido al buen camino, ayudarle con sus consejos, consolarle en sus aflicciones y sostenerle en las pruebas de la vida.” (Pregunta 491)
  • “La acción de los Espíritus que os quieren bien está dispuesta de modo que deje siempre a salvo vuestro libre albedrío, ya que, si no fueseis responsables, no adelantaríais en el camino que ha de conduciros a Dios.” (Pregunta 501)
  • “Su intervención nos aparece oculta y lo que se verifica con su concurso nos parece muy natural.” (Después de la Pregunta 525)
  • “No, no existen tales pactos, sino una naturaleza mala que simpatiza con los Espíritus malos.” (Pregunta 549)
  • “Todas las fórmulas son charlatanería. No hay ninguna palabra sacramental, ningún signo cabalístico, ningún talismán que tenga acción en los Espíritus, porque estos solo son atraídos por el pensamiento y no por cosas materiales.” (Pregunta 553)

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