Mientras que el Espíritu endurecido se rebela contra el sufrimiento, el arrepentido lo acepta. Comprende que el dolor es el ‘medicamento’ amargo pero indispensable para sanar las heridas de su alma.
Sinónimos:
Sumisión a la justicia
Mientras que el Espíritu endurecido se rebela contra el sufrimiento, el arrepentido lo acepta. Comprende que el dolor es el ‘medicamento’ amargo pero indispensable para sanar las heridas de su alma.