El Cielo no es un lugar físico, circunscrito y limitado. Es un estado de conciencia que resulta de la depuración del Espíritu. La felicidad suprema (el Cielo) se alcanza cuando el Espíritu se ha despojado de todas sus imperfecciones a través de sucesivas reencarnaciones y pruebas, viviendo en armonía con las leyes divinas.
Sinónimos:
Felicidad Suprema






