La expiación es la consecuencia natural de la ley de causa y efecto. Consiste en las pruebas y dolores (físicos o morales) que el Espíritu debe atravesar en vidas sucesivas para reparar el mal que ha hecho y aprender las lecciones necesarias para su progreso. No es un castigo, sino una oportunidad de corrección.
Sinónimos:
Reparación







