El futuro del alma no está sellado por una única vida. Depende de las elecciones y esfuerzos continuos del Espíritu. Su porvenir es una senda de ascensión infinita hacia la perfección y la felicidad, en la cual el sufrimiento es solo un estado temporal y la justicia divina una guía constante.
Sinónimos:
Destino Espiritual









