No son castigos arbitrarios. La naturaleza misma de la imperfección del Espíritu genera su sufrimiento. Por ejemplo, la soledad para el egoísta o la visión de la felicidad ajena para el envidioso.
Sinónimos:
Consecuencias de las faltas
No son castigos arbitrarios. La naturaleza misma de la imperfección del Espíritu genera su sufrimiento. Por ejemplo, la soledad para el egoísta o la visión de la felicidad ajena para el envidioso.