La doctrina espírita argumenta que la idea de un castigo eterno es incompatible con la infinita bondad y justicia de Dios. Siendo el objetivo de la vida el progreso, un castigo sin posibilidad de redención sería inútil y cruel. Las penas son siempre temporales y sirven como correctivo para el Espíritu.
Sinónimos:
Castigo Eterno







