18 de Abril de 1857

Fecha de Nacimiento del Espiritismo

En estelas de piedra, Hamurabi inscribe los más antiguos códigos que el hombre conoce y legisla, bajo el fondo, bajo la inspiración del dios Marduque, fundamentado en admirable estructura social.

Moisés, en inolvidable fenómeno mediúmnico, recibe el Decálogo y establece preciosa colección ética, ofreciendo una base vigorosa para la elaboración de los derechos y deberes humanos, ante Dios y la sociedad.

Jesús esculpe en el corazón del pueblo una síntesis sublime del pensamiento de inspirados profetas y sabios pensadores, surcando el país de las almas con el amor que abre horizontes antes jamás divisados para la humanidad de todos los tiempos.

Justiniano manda redactar y compilar el Digesto, las Instituta, las Novelas y los Códigos, y suplanta, en Constantinopla, el período áureo del Imperio de la Antigua República, contribuyendo eficazmente al establecimiento de una tónica para la justicia entre las criaturas del porvenir.

Gutemberg descubre la tipografía, favoreciendo el libro, y se glorifica tanto como Colón, conquistando las tierras del cielo sin fin de las letras móviles …

… Y Allan Kardec, catalogando los enunciados de los Excelentes Mensajeros de la Luz, establece la guía que une el pasado al futuro a través del Espiritismo, la Doctrina que tiene en el libro su más abundante y cristalino manantial.

En los catorce años de observación meticulosa y estudio detenido, anota impresiones y enseñanzas, proyectando la luz de la verdad que le es conferida para colocar cimientos en el suelo de la posteridad.

El Libro de los Espíritus surge y toda la filosofía de los tiempos se purifica en la batalla de la razón, donde el Misionero de Lyon retira las gemas de valor incomparable, mientras fluyen los ríos de la lógica. Examina y discute las “causas primarias” y “Dios”, deshaciendo las fantasías medievales y destruyendo el antropomorfismo para estudiar la vida desde la consubstanciación de los “elementos generales del Universo”, la “creación” y el “principio vital”, los “Espíritus”, “del mundo espírita”…

Profundiza observaciones sobre la “vida espírita”, las existencias sucesivas y la “intervención de los Espíritus” en la vida diaria en intercambio con los encarnados.

Corona el esfuerzo lógico con las once leyes morales – colección de absoluta fuerza ética en que se fijan con seguridad las directrices más bien estructuradas del siglo pasado y que se resumen en una única ley: la Ley Divina o natural – que hasta hoy se enfrenta al progreso ciclópeo de la tecnología, que refundó opiniones y creó nuevos “modus operandi” para el hombre, sin superar el memorable código. Concluye la preciosa Obra con las “esperanzas y consuelos”, exaltando la excelsitud divina.

El Libro de los Médiums investiga sobre las expresiones emocionales del hombre y explica las manifestaciones psíquicas, estableciendo el método de inquirir y estudiar las múltiples facultades paranormales del ser en profundas perspectivas, las consecuencias de la mediumnidad, la obsesión y las distonías mentales, trazando los más actuales guiones para la identificación de los médiums, de las mediumnidades y de los Espíritus. Fenómenos intrincados pasan por la claridad meridiana del maestro lionés y la Obra culmina con las excelentes directivas espirituales dictadas por los pregoneros del bien y de la verdad. Es un manual para la Ciencia en investigación experimental, actuando correctamente en el espíritu humano.

El Evangelio según el Espiritismo repasa la doctrina de Sócrates y Platón, precursoras del pensamiento cristiano, y establece conexiones entre el Espiritismo naciente y el Consolador Prometido para estudiar la luz clara de la razón y de la lógica, las narrativas evangélicas, mediante el cribo de las reencarnaciones y de la comunicabilidad de los Espíritus, de cuyo conocimiento provienen nuevas claridades espirituales y morales, en trazos de la más elocuente religión que lleva a la criatura a la comunión con el Creador a través de los excelsos puentes del amor y la Caridad, terminando en la evocación de la paternidad divina.

El Cielo y el Infierno escudriña “el porvenir y la nada”, el “temor de la muerte”, la mitología grecorromana y cristiana sobre las penas y recompensas futuras, considera la Justicia Divina y en pinceladas que traen el vigor de los hechos, a través de las palabras de los propios Espíritus, describe los paisajes de castigos infernales, de las regiones purgativas y de las estancias celestiales, lo que sobrepasa todo lo que se ha dicho y escrito sobre el palpitante asunto… Y alcanza el clímax de las enseñanzas al devastar las “expiaciones terrestres”, aclarando en un sin número de interrogantes que estaban sin respuesta.

La Génesis, – cuyo centenario de lanzamiento los Cielos han tenido por bien permitirnos conmemorar- es el libro de la investigación profunda en la Paleontología, en la Biología, en la Psicología, en la Sociología, en la Astronomía… dirimiendo equívocos, sembrando perspectivas antes no soñadas. Kardec examina las teorías vigentes sobre el origen de la vida, aunque opinando personalmente sobre la “generación espontánea” para determinadas formas vivientes, analiza las transformaciones de la Tierra, analiza y confronta “la génesis mosaica” con la Ciencia de la época y esclarece la mecánica de “los milagros”, las curaciones de Jesús y las predicciones de acuerdo al conocimiento de sus días. Libro vigoroso que aparece a la hora de Darwin y de los genetistas, sobrevive hasta nuestra hora, como de los más preciosos de la Doctrina Espírita.

El Pentateuco kardeciano o monolito indivisible porque es un mismo bloque con cinco caras equiláteras, base de poderosas reflexiones para el hombre de los viajes interplanetarios y de los trasplantes de órganos humanos, en presagio del imprevisible porvenir.

“El Espiritismo y la ciencia se complementan recíprocamente; la Ciencia, sin el Espiritismo, se halla en la imposibilidad de explicar ciertos fenómenos sólo por las leyes de la materia; al Espiritismo, sin la Ciencia le faltaría el apoyo y la comprobación.”

El libro espírita no es sólo terapéutica específica para la aflicción de la humanidad, sino también una medida profiláctica salvadora.

Mientras algunos filósofos desde Nietzsche a los “hippieistas” de la actualidad proclaman la muerte de Dios y del espíritu y se niegan a ser niños para entrar en el “Reino de los Cielos”, en los laboratorios y gabinetes de la Ciencia Dios y el espíritu resurgen con elevadas perspectivas de triunfo, perspectivas que se hacen más evidentes cada día, confirmando los pronósticos espiritistas sobre el mañana.

¡Libro espírita, glorioso manantial!

Monolito sublime, la hora del centenario de la génesis, los espíritus espiritistas, inmortales, volvemos para, homenajeando a Allan Kardec, el obrero de la razón, proclamar:

“¡Dios te bendiga, manantial de luz, y te prodigue las concesiones liberadoras!”

Vianna de Carvalho

(Mensaje del libro Sementeira da Fraternidad, psicografiado por el médium Divaldo Pereira Franco)

Traducción Cursoespirita.com